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Archive for the ‘VIAJES’ Category

Roma. Sin Comentarios.

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ESCAPADA AL PAÍS DEL FADO

Hace una semana decidí alejarme del invernal Toledo en busca

de otras emociones. Andaba yo barruntando el aburrimiento de

esta extraña Navidad, “extraña” de extranjero, porque uno se

siente alejado del consumo desenfrenado y las lucecitas de colores.

Decidíno alejarme demasiado, visto el fondo oscuro de la cartera

y los pocos días libres que me deja mi “labor” en la Consejería

de Educación. Elegí Portugal, o más bien me eligió a mi

como lo viene haciendo cada vez que, mediante unos pocos

días libres, necesito alejarme, no demasiado, del mundanal

Toledo. Estuve en Guarda, territorio fronterizo con Salamanca.

Comí bien, anduve lo suficiente y medite largas horas

sentado en mitad de la nada, oyendo un idioma que no me

resulta lo suficientemente desconocido como para ser extraño,

pero que al oírlo uno se siente lejos de su tierra. Lejos

y cerca que diréis, porque en definitiva, los portugueses dejaron

hace tiempo de ser nuestros vecinos, y hoy, al menos para mi,

son compañeros de andanzas en esta Europa del despropósito.

No quiero aburrir con mis andanzas, y tampoco el tiempo es algo

que uno tenga en demasía escribiendo, trabajando y viviendo.

Así que para muestra un botón. Ahí os dejo un montón de

instantáneas que os harán estar conmigo en esos lugares. De ensueño.


El Castillo de Setubal.


Sorthela, la Mágica.


Sorthela.


Guarda, la Bella.


La Sé Catedral de Guarda (1390-1517).


Catedral, construida por João I, rey de Portugal.


De estilo gótico: Iglesia-fortaleza.


Retablo de la capilla mayor, tallado en piedra de Ançã.


Sobria Navidad en Guarda.


Viene la niebla …


…para quedarse …


… y no ver nada más allá de las narices.


¿Cómo se puede conducir así?


Después llego la nieve.


Y los bosques de cuento.


… y la noche …


… tan negra.


Difuntos.


Gatos.


Y luces.


HERMOSO PORTUGAL.

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Bueno, hace ya unos cuantos días que no escribo nada. Hoy me toca. La cuestión es que estoy muy centrado acabando un libro de viajes (querido hermanito pronto podrás echarle un vistazo). El año 2005 viajé a Malí y a Burkina Faso. Fue un viaje increible y no sólo por las aventuras vividas, también por el viaje interior que me ha cambiado desde entonces. Quiero, como primicia para “mis” fieles lectores adelantaros un trozo de un capítulo. Estaba en Mopti (una ciudad de Malí) a punto de embarcarme en un viaje de tres días en barco hasta la mítica ciudad de Tombouctou. Las fotos son de alli. Espero que os guste (ah y también espero críticas sinceras). Un abrazo.
CAMINANDO EL RÍO


Pinazas a la orilla del Niger (Malí)

Dime, río, ¿por qué son tan caprichosas tus aguas?, ¿por qué quieres morir en aquel desierto de arena? ¿Acaso no le tienes miedo?, con tu largo cuerpo de serpiente, ¿no querrás clavarle tus afilados dientes de agua? Hazme caso, buen río, vuelve, no vayas tan lejos a secar tu cauce, no vayas.


Puerto de “Pinasses” (Piraguas) a la orilla del Niger (Malí)

Y es que aquí en África, hasta los ríos son caprichosos, niños díscolos que en vez de morir en el mar quieren hacerlo en las arenas del desierto. Ese es el Níger. El río “viajero” y “de los viajeros”. “Gher-N-Igheaen” o “ghirnigheren”, “río de los ríos”. También “río de los negros”, el “dasibari” de los romanos. El “Djoliba” mandinga. “¿Cuántos nombres tiene un curso de agua? Tantos como los pueblos que han bebido de sus orillas”. Este río ha sido durante siglos la arteria principal por donde corría la sangre, las gentes, de este cuerpo que es África del Oeste. Y aún lo es. El río comerciante por excelencia, el río que ha permitido el comercio de cosas y hombres entre las poblaciones de su ribera. Y aún más allá, porque desde muy antiguo, junto con el Río Senegal al Oeste y el río Nilo al Este, han sido la auténtica caravana de mercancías de África. Desde aquí, desde Mopti, se puede imaginar la extensión de este brazo de agua que es el Níger. Imaginar la historia que guardan sus aguas. Kulikoro, Djenné, San, Ségou, Mopti, Niafunké, Gundam, Gao o el mismo Tombouctou, aparecen en los mapas aferrados a sus orillas y son testigos de su historia de mercader durante más de mil años. Pero no es sólo eso, no sólo dio nombres a estos mágicos lugares, también sus aguas son sinónimo de vida. Una parte de la curva de Bouclé, recorrido que hace el río entre las poblaciones de Mopti y Gao, se inunda estacionalmente debido al escaso desnivel de sus aguas, y anegando los campos secos durante el “hibernage” los hace fértiles.


La Mezquita de Barro de Mopti (Malí)


4.200 kilómetros para atravesar Guinea Conakry, Malí, Níger, Benin y Nigeria. Tantos kilómetros hasta el Delta del Golfo de Guinea donde se presenta ante el dios Atlántico y descansa. Y así es este río, viejo y caprichoso, porque sino no se puede explicar su curso. Nace en el sur, en las tierras de Guinea Conakry pero, después, como en un ilógico sueño, en vez de la fertilidad del este se va al norte a buscar al desierto. Y cuando llega allí, quizá por la vista de Tombouctou, quizá por el miedo a fundirse con la arena, gira abruptamente y enfila raudo de agua el Sur de estas tierras. Allí le espera la muerte, en el Golfo de Guinea, frente al gran océano. Cuentan las leyendas que en el tiempo antiguo discurrían dos Níger por este cauce, uno descansaba próximo a Tombouctou y desembocaba en un gran lago perdido, el otro más al sur bañaba las tierras de Nigeria. Cuentan también que el Sahara, en el momento de nacer los casó para siempre. De eso hace más de 4000 años. Quizá el desierto fuera el fruto de ese extraño matrimonio de ríos. Tal vez por eso vaya al norte a buscarlo, a saber de él, y después retorne satisfecho con las respuestas.

 


Mercado “improvisado” a la orilla del río Niger (Malí)

La pinaza me espera en el puerto, en la orilla del agua. De verdad parece el desvencijado atrezzo de una vieja película. Pinaza de transporte, de mercancías, barco de madera vieja con mil viajes a sus espaldas, un toldo de plástico azul, un renqueante motor de camión, un espacio a llenar de mercancías. Hay otras pinazas, “turísticas”, más cómodas, mejor pintadas. Contraté mi viaje a un joven embaucador, Babilone, que se aprovechó de mi candidez, de mi ignorancia, embarcándome en este viejo transporte. Pero el engaño compensa, puedo imaginar sin cerrar los ojos, los mil años de comercio de estas aguas, en barcos similares, antiguamente cargados de hierro, oro, cera, colorantes, grandes bloques de sal del desierto, aceite, pieles que se venden a lo largo de las orillas, o se reservan para Occidente que paga mejores precios. Hoy es lo mismo, aunque las mercancías sean distintas, sacos de arroz o maíz, gallinas, grano, verdura, telas, cestos inmensos, bidones de gasolina, plátanos, cabras, racimos de pescado seco y cemento. Cruzarán el país a bordo de una de estas pinazas y permitirán así que el río cumpla su función de carretera de agua. Espero un largo rato mientras cargan el arroz, tantos sacos que la cubierta exterior apenas sobresale del agua. Un agua marrón, hija de las lluvias que han movido el fondo. Se me antoja algo peligroso, pero estos hombres cargan así sus barcos sabiendo que resistirán el viaje. Lo han resistido durante tantos años. Antes, estas pinazas, eran el único nexo de unión entre las poblaciones del borde. Y no solo transportan mercancías, también hombres, mujeres y niños.

 


“Mi” Pinaza particular donde pasaré 3 días hasta llegar a Tombouctou (Malí)

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VIAJE A GRANADA

Con este post inaguro mi sección de viajes. Es verdad que parece un viaje facilito, irse a Granada. Pero no es así, os cuento. Hace un montón de años, tantos que casi ni me acuerdo, me marche a Granada a estudiar. Sociología para más señas. Pasé allí unos cuantos años muy felices y curiosos. Desde que me vine para La Mancha manchega no había tenido muchas oportunidades de ir, y hace unos meses se me presentó la ocasión. De Granada recuerdo muchas cosas. Estaba algo distinta, quiza mas gente, quiza yo era más joven, quiza me equivoqué y en vez de irme a “Grana” me fui a cualquier otro lugar (cosa bastante posible dado el grado de despiste que tengo ultimamente).

Pero parece que no. Parece que Granada segía ahí. Seguía ahí su Alhambra, su acera del Darro, su Albaicín, hasta el “mah allá” seguía a la entrada de la ciudad. Se me quitó toda la “mala follá” de un golpe cuando subí a la Alhambra. Dormíamos en un precioso hotelito rural a las afueras. Siempre querré de una manera especial a esta ciudad. En ella me sucedieron muchas aventuras y creo que crecí junto a ella. Os voy a poner unas fotitos. Esto sólo es un primer post de mi sección viajes. África espera a la vuelta de la esquina.

Espero que os guste.


Acera del Darro


La Alhambra (Palacio de sueños)

La Alhambra, denominada así por sus muros de color rojizo («qa’lat al-Hamra’», Castillo Rojo), está situada en lo alto de la colina de al-Sabika, en la margen izquierda del río Darro, al este de la ciudad, frente a los barrios del Albaicín y de la Alcazaba. A Yúsuf I (1333-1353) y Mohamed V (1353-1391) les debemos la inmensa mayoría de las construcciones de la Alhambra que han llegado a nuestra época (http://www.alhambradegranada.org).


Tomando un delicioso Alfaguara en la Tetería del mismo nombre.


Una vista de Granada.

El origen de la ciudad de Granada parece misterioso. Muchos de sus rincones están envueltos en leyendas y fábulas que la han convertido en una ciudad mágica. Se han elaborado las teorías más increibles, desde remontar su creación al bíblico Noé, pasando por Hércules, hasta distintas civilizaciones mediterráneas de la antigüedad. La Iliberis de los visigodos se convirtió en Elvira para los musulmanes, la cual fue destruida en en 1010, y sus habitantes comenzaron a trasladarse al Albaicín. Zawi ben Ziri fue el fundador de la dinastía que erigió a Granada en reino independiente en 1013, los ziríes, que reinarían hasta 1238, cuando Muhammad Ibn Yusuf Ibn Nasr, también llamado como Ibn al-Ahmar, fundó una nueva dinastía, la nazarí, tras conquistar una vez más Granada, dinastía responsable de la construcción de la Alhambra, que reinó hasta el 2 de Enero de 1492, cuando las tropas cristianas de Los Reyes Católicos entraron en la ciudad culminando la Reconquista, con la rendición de Boabdil (el suspiro del moro), último de los reyes nazaríes (saber más de la Alhambra).


Fuentes de la Alhambra.


Otra fuente más.


Decoración árabe de la Alhambra.


La arquitectura nazarí constituye el final de una época de esplendor que comenzó en la Córdoba de los Omeyas en el siglo VIII.La mayor preocupación de los arquitectos de la Alhambra era cubrir decorativamente cada espacio, por pequeño que fuese. Cualquier elemento decorativo resultaba escaso. Se utiliza la clásica decoración caligráfica, en concreto escritura cursiva y cúfica, en la que se pueden leer, además de las palabras de Zawi ben Zirí (fundador de la dinastía nazarí): «sólo Dios es vencedor», poemas de distintos poetas de la corte. El elemento decorativo más utilizado por los arquitectos granadinos será el ataurique, o decoración vegetal, y, en menor medida, la lacería y las redes de rombos (saber más de la Alhambra).


Boveda de Mocárabes.


El Palacio de Carlos V.


Decoración de ensueño.


Que sí que estuve allí.


El Albaicín (barrio árabe donde los haya)


Albaicín.


Sierra Nevada desde Las Alpujarras.

Y para terminar os dejo un hermoso pensamiento. Adios.

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